Segundas partes nunca fueron buenas...

2.18.2008

Obviamente, destaquemos la excepción que confirma la regla: El Padrino II , sin palabras (todo muchacho que se precie y que tenga ojos debe verla, al menos, 2 veces. Estamos de acuerdo, no?).

Ok, el mio no fue el caso. Todo muy lindo la primera vuelta, sin efectos, vuelta a casa tranqui a descansar, etc.

Pero la segunda experiencia con las drogas no fue tan copada (¿será por esa boludez de Cipollatti de "el primero te lo regalan..."?).
Lunes tempranito te enchufan y hasta la tarde te pasan liquiditos de colores (redondeemos en 5 litros, no puedo confirmar la graduación alcoholica pero tengo claro que vale tanto como los mejor brebajes que se puedan adquirir).
Cosa que a medianoche poseído como Linda Blair inicias un viaje de nauseas y vómitos que, lejos de ser mortal, resulta bastante desagradable y cansador.

A esta altura, ya está todo bien y sólo resta seguir... (Claro que para la próxima, en dos semanitas, agregame algo para no tener que exorcizarme, dale?).